sábado, 8 de diciembre de 2012

Próximos a las fiestas de fin de año, ASPEC presenta su campaña “Cena Navideña Segura”

Como cada fin de año, los consumidores compran masivamente una serie de productos para la cena navideña. Chocolates para taza, pavos, panetones, vinos y espumantes (conocidos como champagne) son adquiridos sin adoptar ciertas precauciones que la Asociación Peruana de Consumidores y Usuarios (ASPEC) explicó en conferencia de prensa.

Crisólogo Cäceres, Presidente de ASPEC, dio inicio a su tradicional campaña “Cena Navideña Segura” y junto a Nimer Simeón, representante de la Asociación Peruana de Empresarios de la Panadería y la Pastelería (ASPAN) y Rolando Herrera, Presidente de la Asociación Peruana de Productores de Cacao (APPCACAO), volvieron a unir esfuerzos, con el único objetivo, de que los consumidores no sean sorprendidos ante un avalancha de productos “bamba”.

En rápido monitoreo, el equipo de ASPEC identificó en diferentes comercios de la Capital, que se siguen vendiendo licores adulterados, panetones sin registro sanitario, chocolates sin cacao y aderezos de dudosa procedencia. Al respecto, se formularon las recomendaciones siguientes:

Chocolate para Taza:

Sobre el referido, expresó que uno de los indicadores del verdadero chocolate es el precio. No podemos esperar que un chocolate que cuesta s/.1.00 o que incluso viene de regalo en algunos panetones tenga el porcentaje de cacao que estipula la Norma Técnica según la cual un producto sólo puede denominarse “chocolate para taza”, si tiene como mínimo 35% de cacao (18% manteca y 14% materia seca o pasta). Se debe corroborar este porcentaje en la etiqueta y, si no figura, debemos optar por no comprarlo y preferir aquellos chocolates que sí tengan al cacao entre los primeros ingredientes consignados en su lista (el contenido de ingredientes va de mayor a menor). En casa podemos hacer las siguientes pruebas: El olor debe ser característico (el falso suele oler a canela o vainilla), el verdadero se deshace a la temperatura corporal (dedos o boca, como plastilina), el falso se granula por el exceso de azúcar (como tierra) y al contacto con el agua caliente, el verdadero se derrite fácilmente el falso no por exceso de grasas hidrogenadas.

Panetón

Este tipo de productos deben estar correctamente sellados y deben contar con registro sanitario emitido por la Dirección General de Salud Ambiental (DIGESA); así como también se debe verificar la fecha de vencimiento, Razón social de la empresa productora, N° de lote, entre otros datos que nos aseguren un producto inocuo para el consumo y que se ha mantenido la trazabilidad. Asimismo, recomendó desconfiar de los establecimientos de venta improvisados, especialmente si ofertan sus productos a bajo precio. “Hay que tener cuidado con ellos porque pueden contener bormato, que aunque está prohibido, podría estarse empleando ilegalmente, así como aditivos o colorantes en exceso como la tartrazina. Esto podemos verificarlo fácilmente, al aplastar un panetón. Si es de buena calidad, regresa a su forma, si es malo, queda aplastado y adquiere forma arenosa. Se debe observar si los confites despintan demasiado o manchan excesivamente la masa, así como verificar que la superficie no tenga manchas blancas pues puede denotar presencia de hongos.

Licores

Estas bebidas, si son adulteradas, pueden ocasionar a la persona que los consume diversas enfermedades gastrointestinales, dolor de cabeza, temblor en el cuerpo e, inclusive, podría derivar en la muerte. Para reconocer si el licor es o no adulterado es conveniente poner la botella de cabeza y observar si en su interior se observan partículas parecidas al polvo en suspensión que flotan y suben y también constatar si se observa turbio. En cuanto a la presentación, ésta suele ser distinta ya que el envase no es original, los sellados son burdos y hasta hay señas de que ya han sido descorchados. El precio bajo de S/. 2.50 a S/. 4.00 es un indicador. También hay que prestar atención al registro sanitario, fecha de vencimiento, lista de ingredientes, número de lote y datos del productor.

Pavos

Debido a campañas incesantes de ASPEC en relación a que muchos pavos eran vendidos con hielo adicionado para su conservación, pero que el peso total se hacía pasar como peso de carne se logró que, desde el 2006, se consigne en las bolsas de pavo la cantidad del hielo adicionado, y así el consumidor no pague por agua. Hay que verificar en la etiqueta el peso del pavo sin congelar o el hielo adicionado antes de la compra.

Finalmente, Cáceres resaltó que debemos verificar en todos los casos: Nombre del producto Declaración de los ingredientes y aditivos empleados en la elaboración del producto, Nombre y dirección del fabricante, N° de registro sanitario, fecha de vencimiento, clave del lote y condiciones especiales de conservación si el producto lo requiere. Toda la información debe estar en idioma castellano. Evitar comprar alimentos que tengan los envases deteriorados u oxidados. Todos los envases deben ser limpios y garantizarnos que son inocuos. Los consumidores tenemos derecho a la salud. No olvidar comprar en lugares formales y solicitar el comprobante de pago a fin de que, ante cualquier inconveniente, podamos efectuar el reclamo respectivo y si consideramos necesario, solicitar el Libro de Reclamaciones en el establecimiento.

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